
Comenzamos con Emmanuelle Béart, una de las mujeres francesas con rasgos más finos y bellos de toda su historia. No sabemos qué pensaba mejorar la actriz, pero sin duda lo que hizo fue empeorar la labor de la madre naturaleza para con una de sus hijas predilectas. Ahora, Emmanuelle Béart se ha convertido en una de las aladides de la justicia contra las malas praxis estéticas.

Madonna se afinó la nariz y consiguió que el espejo le devolviera una imagen menos ordinaria de la “material girl”. Sinceramente, en su caso, fue una sustancial mejora.

Lindsay Lohan ha perdido la expresividad y la lozanía con la operación que se hizo. En su caso se lo podía haber ahorrado.

La australiana Nicole Kidman decidió hacerse unos arreglos para borrar de su rostro esa nariz respingona más típica de las campesinas de Kentucky que de una rutilante estrella de Hollywood. Se alisó los rizos pelirrojos, se tiñó de rubia, se borró las pecas y se puso tanto bótox que ella misma asegura que le cuesta sonreír.
Pues también se lo podía haber ahorrado.

Cuando un@ es guap@ es guap@ y punto. Es el caso de Catherine Zeta-Jones, que por mucho que se haga sigue siendo ella. No sabríamos decir exactamente lo que se ha hecho en la cara, pero cada lustro que pasa está mejor.

Sarah Jessica Parker es uno de esos ejemplos en los que la cosa ha mejorado y no sabemos exactamente por qué. Una mujer que gusta más a las mujeres que a los hombres y cuyos arreglillos en nariz y pómulos han mejorado su aspecto.

Megan Fox se ha hecho: nariz, pómulos, labios y cejas. Pero lo más evidente en la foto ha sido la tremenda ortodoncia, tipo grúa, que la enderezó enterita. Aún así no podemos negar que siempre ha sido un pibón.

A Melanie Griffith le ha hecho más estrados el alcohol y las drogas que la edad. Lo más obvio en su caso han sido los labios, que pasaron de finos a gruesos a base de colágeno. La punta de su nariz también ha sido tocada y no precisamente con fortuna.

Lo de Jennifer Lopez ha sido pasar de panchi a nórdica en un par de bisturetazos. El resultado está muy a la vista. Por un lado ha perdido exotismo portorriqueño, por otro, sus rasgos han ganado en finura. En fin, que para gustos los colores.

Demi Moore se ha hinchado a bótox y ha corregido sus pómulos. Aunque lo más evidente de su cambio estético lo hemos podido ver en su cuerpo a lo largo de los años.

Kate Beckinsale ha mejorado su sonrisa y ha conseguido unos rasgos más felinos. La impresionante inglesa sigue siendo un bellezón.

Jennifer Aniston se hizo un toque esencial en la nariz. Menos mal que no hay quien opere la simpatía porque en su caso sería una pena que cualquier cirujano toque semejante virtud.
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